martes, 27 de julio de 2010

Iacobus de Matilde Asensi

Durante el pontificado de Avignon del Papa Juan XXII, Galcerán de Born, caballero de la Orden Hospitalaria, regresa a la Península Ibérica en busca de un niño perdido. Atrás quedan sus años de servicio a sus hermanos como médico, estudioso y perspicaz investigador. Pero cuando por fin logra encontrar al infante García, convertido en un novicio algo torpe e inocente, sus planes de llevar una vida retirada se ven frustrados por una petición que llega desde la misma Avignon. El Santo Pontífice en persona requiere los servicios de Galcerán de Born para esclarecer las extrañas muertes de Felipe IV de Francia y del Papa Clemente V, a raíz de la maldición lanzada por Jacques de Molay, maestre del Temple, instantes antes de morir en la hoguera. El caballero hospitalario y García no dudarán en embarcarse en tan peligrosa y apasionante aventura que les llevará desde el mismísimo París hasta los misteriosos recodos del camino de Santiago.




Tras los inicios en la narrativa de ficción algo titubeantes de El salón de ámbar, Matilde Asensi alegró las mesillas de noche de los lectores con su estupendo Iacobus. Se trata de una novela histórica ambientada al fin de las cruzadas, en un momento apasionante de cambio de poderes tras la definitiva desaparición de la controvertida Orden del Temple, la doble sede papal de Avignon y la crisis en el trono de Francia. La autora recoge este marco de múltiples posibilidades como escenario para unos personajes entrañables que deben recorrer todo un camino iniciático en busca de respuestas y tesoros. En Iacobus, Matilde Asensi encuentra la facilidad narrativa, los diálogos vibrantes y la eficacia de las atmosferas que tan enérgicamente engancharán al lector en obras posteriores como El último catón o El origen perdido. Una novela de aventuras al más puro estilo del género, con toques de humor, ternura, misterio y esperanza pero, sobretodo, absolutamente entretenida. Lejos de perderse por entre la maraña de libros sobre templarios, merovingios y santos griales que desató El código Da Vinci de Dan Brown, Iacobus destaca por su originalidad y frescura, su falta de pretensiones históricas o místicas y por su total rendición al divertimento de un lector gratamente agradecido.

Siguiendo detenidamente los pasos de los protagonistas de su Iacobus, Matilde Asensi publicó poco después Peregrinatio, un libro profusamente ilustrado y manuscrito que detalla los acertijos y lugares de su primera novela. Este pequeño cuadernillo, un pequeño tesoro cómplice entre la autora y sus personajes, hará las delicias de los lectores más entregados si se acompaña de las páginas del Iacobus.

Lector, ¿qué mejor manera de conmemorar este año Xacobeo acompañando a García en la mayor aventura de su vida por el camino de Santiago? Pero recuerda: cuando abras este libro... tempus fugit.

Radubis de Naguib Mahfuz

A finales del Imperio Antiguo Egipcio (2350 aC - 2190 aC), la hermosa Radubis ha sido reconocida como la cortesana más bella y encantadora de toda la tierra roja. Radubis domina el arte de la conversación, la discreción y diplomacia de la política, la música, el arte y el baile, pero su corazón sigue frío, indiferente a las decenas de pretendientes acaudalados que la agasajan en su palacio. Sin embargo, una calurosa tarde veraniega, el destino de la hermosa mujer cambia para siempre: Menenra II, el nuevo faraón de la VI Dinastía, se presenta de improviso a sus puertas para conocer en persona a aquella de quien hablan todos los poetas. Su encuentro marcará el inicio de una legendaria pasión más allá de cualquier convención de la época.




En 1988, Maguib Mahfur (1911-2006) se convirtió en el único escritor en lengua árabe en ser distinguido con el Premio Nobel de Literatura. Nacido en El Cairo, Mahfur solía escribir principalmente sobre la vida cotidiana y las costumbres de las gentes de su ciudad, aunque también se embarcó en la aventura de la novela histórica egipcia (La maldición de Ra o Akhenaton, el rey hereje, entre otras). Radubis forma parte de este bagaje de ficción histórico aunque también constituye un increíble ventanal a la vida egipcia a finales del III milenio antes de nuestra era. La elección del faraón Menenra II, que únicamente estuvo un año en el poder, como protagonista de la novela tiene cierto encanto decadente, desesperado, trágico. Un hombre solo, con el peso de un imperio sobre los hombros, que encuentra inesperadamente el amor en brazos de una mujer extraordinaria. Radubis vive la pasión por vez primera, la dicha del compañero encontrado, pero también la maldición de la sombra, del secreto, de la marginación y de la culpa. Una línea argumental brillante y apasionada que contrasta acertadamente con un lenguaje preciso y suave, una narración sencilla y magistral que plasma con precisión y delicadeza el color de la tierra, los olores del incienso, la caricia del Nilo, la inspiración de los artistas, la textura del lino blanco recién perfumado.

Lector, entra en los aposentos de la bellísima Radubis y déjate seducir por sus incitantes pasos de baile porque esta historia, que se apoderará de ti desde la primera de sus páginas, está más allá del tiempo y la leyenda.

jueves, 8 de julio de 2010

La boda del poeta de Antonio Skármeta

Alia la bella va a casarse y tiene alborotada a su pequeña isla del Adriático. El dichoso prometido, Jerónimo Frank, es un adinerado ex-banquero austriaco reconvertido en tendero de éxito que empieza a preocuparse por las leyendas locales de infortunio que pesan sobre su almacén. En Europa, el colapso del imperio Austro-Húngaro es inminente y los jóvenes de la isla siguen inquietos las crónicas previas al estallido de la guerra, ávidos por verse libres del yugo austríaco. Esteban Coppeta, descendiente de un héroe mítico de la isla, comparte los ideales de rebeldía de su hermano pero la noticia de la boda de Alia, a quien ama desesperadamente, lo sume en un horror paralizante y agónico. Un amor legendario, una tragedia en ciernes y la amenaza de la guerra se convierten en el preludio de la aventura extraordinaria de los emigrantes que llegaron a Chile a principios del siglo XX.


Después de la deliciosa y encantadora El cartero de Pablo Neruda, Antonio Skármeta regala a sus lectores esta historia prodigiosa de belleza maldita, jóvenes apasionados, isleños excéntricos, inventores entrañables, paisanos ocurrentes y campanas imposibles. A ritmo de realismo mágico, pero también del humor y la ternura de Skármeta, el lector disfrutará de la Historia de la Costa de Malicia, una mítica tierra de héroes griegos y amores imposibles. Pequeñas historias, tan sencillas como sus protagonistas, se van entrelazando inevitablemente (dado el minúsculo territorio de la isla) a través de la voz conductora de un periodista yugoslavo. El resultado es una novela entretenida y original, que se lee con intensidad hasta la última de sus páginas gracias al irónico y fresco estilo de Antonio Skármeta y a su tan grata imaginación.

Lector, si te gustó El cartero de Pablo Neruda, esta novela te hechizará de nuevo con los aires mágicos de Skármeta.

Erec y Enide de Manuel Vázquez Montalbán

En vísperas de Navidad, el afamado profesor medievalista Julio Matasanz vuela a Vigo para recibir un homenaje internacional de colegas y reconocidos expertos. Satisfecho, egoísta y algo pagado de si mismo, Matasanz se sorprenderá rememorando su pasado con cierta nostalgia pero, también, con un arrepentimiento y un anhelo que no esperaba. En Barcelona, le espera su esposa Madrona, quien lucha con denuedo por pasar unas navidades en familia pese a que su ahijado Pedro y su compañera Myriam siguen en Centroamérica como voluntarios de una ONG. La magia de la distancia, el recuerdo y el amor sincero, unirán poco a poco todas las piezas del rompecabezas que constituye la vida de Julio y Madrona. Al fin y al cabo, la madurez no deja de ser un regalo del pensamiento más profundo y sereno, aquel que conduce a darse cuenta que la felicidad ha estado siempre en casa mientras ellos se empeñaban, cada uno a su manera, en ausentarse.


Erec y Enide es una de las últimas obras del gran Vázquez Montalbán, quizás por eso su ritmo es pausado y pensativo, maduro, provisto de niebla, melancolía y colores casi otoñales. El inicio de la historia, el día de San Simón en la sempiterna feérica Galicia, ya constituye un indicio claro del punto de partida de su protagonista, entre cortinas de lluvia, niebla baja sobre la ría, silencio algodonoso... Sin embargo, no deja de ser una narración vibrante y amena, con el nervio acostumbrado del genio de su autor. La curiosidad del título, que coincide con la primera novela del ciclo artúrico de Chrétien de Troyes, supone un punto de partida de contraste entre la magia y el romanticismo del amor más medieval y caballeresco y la distancia gélida que parece envolver a los protagonistas de la novela. Al ir pasando las páginas, siempre intrigado, el lector irá desvelando detenidamente las claves de la evocación de un amor tan remoto para comprender que el camino a veces resulta misterioso y solitario, hasta que se llega a buen puerto.

Lector, aquí tienes una novela inusual en la trayectoria de Manuel Vázquez Montalbán por su temática y tratamiento, a veces tan enternecedor y delicadísimo, de sus personajes. Son páginas para paladear y sorprenderse.