miércoles, 30 de enero de 2013

Cuentos de amor de Emilia Pardo Bazán


Una asesina de amor, el amor viajero, un corazón perdido, venganzas por amor, penas de amor, aventuras amorosas, lances, locuras, tristezas… Cuarenta y tres relatos breves, a veces casi anécdotas, sobre el amor y sus cuitas se dan cita en estas extraordinarias páginas. El lector disfrutará con las aventuras de caballeretes enamoradizos, doncellas precavidas, ángeles despistados, malvados y furiosas, bellezas incomparables y burladores burlados. Un sinfín de personajes bailando al son de amores y desamores que intrigaran y emocionaran a quién se asome a estos Cuentos de amor de una de las más grandes escritoras en lengua castellana.

Emilia Pardo Bazán (1851-1921) fue escritora, periodista y crítica literaria, pero sobretodo fue una incansable y apasionada lectora. Una mujer atípica para su época por su formación francesa en letras poco convencional, sus viajes por Europa y sus convicciones independientes y modernas sobre el papel de la mujer en la familia y en la sociedad.  Su carácter e ideas se reflejan en muchos de estos Cuentos de amor, a veces en la catadura moral de algunos personajes y otras veces en la crítica certera escondida tras un párrafo o en la moraleja final de algún relato.



La autora escribe estos Cuentos de amor en primera persona pero con voz de varón, disfrazada su condición de mujer para abordar las relaciones amorosas desde el punto de vista machista predominante en la época. A principios del siglo XX, en España la honra de la mujer era responsabilidad del marido y aunque ellos tenían amantes, ellas debían guardar una cuidadosa respetabilidad sino querían acabar marcadas para siempre. Aparece en muchos de los cuentos de la autora una reja guardadora de la virtud de la moza a través de la cuál puede entrevistarse con su enamorado, o la ventana abierta censura de las más provocadoras.

En Cuentos de amor, el lector disfrutará de anécdotas divertidísimas (El fantasma, Primer amor), mensajes con moraleja y profunda reflexión sobre la absurdidad de ciertos convencionalismos sociales sobre el matrimonio y las relaciones amorosas (Corazón perdido, Desquite,  La sirena,  Así y todo, Delincuente honrado), de costumbres y supersticiones enraizadas (La caja de oro, Maldición gitana), e incluso de la ternura más inesperada entre tanto desengaño (Temprano y con sol). Pero sobretodo destacan las extraordinarias descripciones físicas y de carácter de Emilia Pardo Bazán, capaz de dibujar al detalle y con intensidad a sus personajes en un solo párrafo, y conseguir la complicidad del lector respecto a una situación con apenas el guiño de un par de palabras.

Estas anécdotas –muchas delatoras del hábil matizado periodístico de la autora–, convertidas en riquísimas historias por la magia de la pluma de Emilia Pardo Bazán, están llenas de crítica, de moraleja, de malicia, pero también de diversión, de burla y de esperanza de un cambio de siglo, de una apertura de miras, del fin de una época. Muchas todavía teñidas con los oscuros y aterciopelados ropajes de un romanticismo agonizante aunque todavía muy presente en Cuentos de amor (Mi suicidio,  El dominó verde, Sor aparición, Más allá) y otras ya tocadas por la luz del realismo y del naturalismo del que la autora fue precursora.

Lector, unos cuentos para degustar sin prisa y disfrutar de la mejor prosa, inteligente y rompedora, de Emilia Pardo Bazán.

Gracias a Hermida Editores por esta magnífica edición, sumamente cuidada desde su bonita portada hasta su impecable impresión libre de erratas. Sería injusto no mencionar la estupenda y sutil labor de adaptación que han hecho en esta edición de algunas expresiones originales para acercar la voz de Emilia Pardo Bazán al lector actual sin traicionar ni un ápice su espíritu e intención (ver Nota a esta edición en el libro).

También te gustará: La gente corriente de Irlanda; Tormento

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Esta reseña ha sido publicada originalmente en el blog de Momentos de Silencio Compartido como colaboración en la iniciativa de Equipo de Redactores.

lunes, 28 de enero de 2013

Mi querido enemigo de Jean Webster

Cuando Judy y Jervie Pendleton le proponen hacerse cargo de la dirección del Hogar John Grier para huérfanos, Sallie McBride cree que sus amigos se han vuelto totalmente locos. Pese a haber cursado estudios superiores junto a Judy, Sallie solo se dedica a una intensa y disipada vida social al amparo de su acomodada familia. En la primera década del siglo XX, los norteamericanos todavía tienen prejuicios sobre la conveniencia de que una mujer tenga una carrera profesional propia y a Sallie ni siquiera se le ha ocurrido llevarle la contraria al encantador, aunque conservador, Gordon Hallock, prometedor político y atractivo pretendiente. Pero cuando visita el John Grier y comprueba hasta qué punto podría mejorar la vida del centenar de pequeños huérfanos que acoge la institución, Sallie acepta el puesto de directora e inicia una serie de apasionadas y extraordinarias reformas para ver felices a sus desamparados polluelos. Sallie pone orden en el orfanato y contrata nuevo personal, más capacitado y enérgico, pero pronto tropieza con algunos profesionales heredados de la antigua dirección con quienes no tendrá más remedio que lidiar. Ese será el caso del taciturno aunque imprescindible médico escocés, Robin McRae, con quien mantendrá una titánica contienda sobre la salubridad de las instalaciones y el cuidado de los niños, pese al afecto y compañerismo que surgirá entre ellos. 


Jean Webster publicó Mi querido enemigo en 1915 como una continuación de su estupendo Papaíto piernas largas. Webster deja sin voz a Judy Abbot y a su señor Pendlenton, para darle el protagonismo a Sallie McBride, la mejor amiga de Judy, una incansable pionera pelirroja de ascendencia irlandesa que se enamora perdidamente de un centenar de huérfanos y decide hacer del Hogar John Grier un rincón cálido e instructivo capaz de darles una verdadera oportunidad a todos los niños que alberga. Al igual que en Papaíto piernas largas, se trata de una novela epistolar con un único escritor de cartas, Sallie, que con gran sentido del humor sabe trasmitir al lector toda la ternura, el encanto y la intriga de esta estupenda historia. 

Jean Webster nació y se crió rodeada de mujeres muy implicadas en la lucha por los derechos humanos, el sufragio femenino y la literatura (su madre era sobrina de Mark Twain), pero fue cursando estudios en la universidad de Vassar cuando se identificó con los grupos de ayuda a las familias más desfavorecidas de Nueva York y se interesó en estudiar las raíces sociales de la pobreza. Mi querido enemigo aborda temas de profunda transformación sobre las instituciones de caridad en la época en la que fue escrito, como las teorías sobre predisposición genética o la eugenesia. La autora no sólo desarrolla sus propios pensamientos e ideas sobre la tragedia de los niños abandonados, los hospicios norteamericanos y la actitud social y familiar a la hora de acoger a esos niños, sino que además incorpora su propia experiencia vital, y la de su marido, en muchos de los personajes y situaciones de la novela (el escándalo del divorcio, el hito de la mujer trabajadora, la demencia hereditaria, el alcoholismo, etc.). Son estas reflexiones sobre la educación infantil, los avances médicos, los cambios sociales y de rol de género, así como las anécdotas de las familias adoptivas, las personalidades de los niños y el espíritu incansable de la protagonista, los puntales de un libro imprescindible para cualquier lector.

Mi querido enemigo es una novela de apariencia divertida y trasfondo grave, con estupendos personajes, llena de ternura, de esperanza y de la contagiosa fuerza de una protagonista capaz de cualquier cosa que se proponga por su energía, su inteligencia y su honestidad. Una historia magnífica, contada con el entrañable ingenio de Webster, su excéntrico vocabulario y su original prosa.

Lector, si te gustó Papaíto piernas largas este libro te encantará. Pero si eres un lector desprevenido, ve preparando un rinconcito en el desván de tu bagaje literario más querido.


jueves, 24 de enero de 2013

El último set de Jordi Sierra i Fabra

Virginia tiene diecisiete años y acaba de ganar el torneo Roland Garros. Acosada por su entrenador, su preparador físico y su padre, que la tratan como una máquina de hacer tenis, huye lejos de toda la vorágine de la fama y los medios de comunicación. Confusa, desorientada y aterrorizada ante el futuro que le espera, Virginia se refugia en casa de su abuela Carmen, en un pueblecito de la costa catalana. Sabe que el tenis es su vida, su pasión, pero también desea vivir como una chica de su edad, sin sentir que se está perdiendo parte importante de su adolescencia. Allí encuentra la tranquilidad y la comprensión que necesita para pensar sobre qué quiere hacer con su vida y decidir si participar en el torneo de Wimbledon o dejar el tenis por la escritura. Pero Virginia no estará sola en sus reflexiones, además de su abuela, la acompañarán un escritor maduro, un cantante retirado y un prometedor tenista con pocos recursos que se merece una oportunidad.


Jordi Sierra i Fabra tiene una extensa bibliografía en novela juvenil y ha recibido varios premios, entre otros, el Premio Gran Angular 1990 por El último set. Si bien se trata de una novela catalogada como juvenil, el lector adulto encuentra en ella una historia madura y sencilla que le interna con realismo en un mundo adolescente algo atípico. Atípico porque la protagonista es una niña-mujer obligada a crecer muy deprisa tanto física como intelectualmente por las exigencias del tenis de alta competición. Por eso, el personaje de Virginia no es una adolescente al uso sino una persona madura con una crisis existencial totalmente adulta. Sin embargo, aunque este nudo central de las dudas de la protagonista funciona muy bien, la novela carece de atractivos secundarios, quizás porque aunque el resto de personajes y sus motivaciones estén bien dibujados, son poco decisivos en la trama, casi anecdóticos. La prosa de Jordi Sierra es sólida, buena, precisa, con frases brillantes y metáforas hermosas, aunque sus diálogos son algo vacilantes, un poco artificiales. En resumen, una buena novela, aunque algo simplista, que se lee de un tirón y deja con ganas de algo más (como, por ejemplo, de repetir con otra novela de este autor).

Lector, esta es una novela oasis, de esas que llenan de calma cuando se las tiene entre las manos pero que no precisa del esfuerzo de atravesar desiertos. Perfecta para el público juvenil cansado de lo sobrenatural.

También te gustará: Un haiku para Alicia; 35 kilos de esperanza; No vuelvas a leer Jane Eyre

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El último set (para kindle)

miércoles, 23 de enero de 2013

La iniciativa de Momentos de silencio compartido

Suele resultar complicado leer todo cuánto quisieramos en una semana. Y más complicado todavía mantenerse al día con las reseñas del blog para ofrecer un amplio escaparate de novedades y de variedad de lecturas. Por eso, las chicas de Momentos de Silencio Compartido, Lectora de Tot y Nora Bosco, han tenido la idea de ponerse en contacto con otros bloggers y pedir su colaboración para el Equipo de Redactores.



Los redactores colaboradores nos repartimos las novedades de las editoriales y contribuimos con nuestras reseñas a ofrecer un amplio y variado abanico de lecturas muy tentadoras. No os perdáis las estupendas entradas que a partir de ya mismo os oferece el Equipo de Redactores de Momentos de silencio compartido, prometen ser de lo mejorcito.

Puedes encontrar la iniciativa de este estupendo blog AQUÍ.

Nos leemos.

domingo, 20 de enero de 2013

El aire de Chanel de Paul Morand

En el invierno de 1946, Paul Morand y Coco Chanel, dos viejos amigos, se encuentran en un hotel de Suiza y hablan de los tiempos pasados. El París de postguerra ya no es aquella ciudad de arte, de luz, de bohemia, fiesta y glamour infinitos y Chanel reflexiona sobre ese tiempo a medio camino de la nostalgia y la necesidad de reinventarse para no morir. La excéntrica diseñadora habla de su infancia, de sus inicios, de sus amantes y amigos (Capel, Clemenceau, el matrimonio Sert, Cocteau, Picasso, Apollinaire, Max Jacob, Stravinsky...). Pero sobretodo habla de sus ideas e intenciones, de la contradicción que suponía vestir a una mujer distinta, de liberarla de las telas que oprimían para darle la libertad de su nuevo papel mucho más activo en todos los aspectos, pero a la vez criticar esa pérdida de femineidad ese "afeamiento" de las costumbres. Chanel, toda carácter y genio, convicción y fuerza, desgrana en estas páginas la esencia de su vida y su pensamiento, de su leyenda: "Cada cual tiene su leyenda, estúpida o maravillosa. La mía, en la cual han colaborado París y todo el resto de Francia, los imbéciles y los artistas, los poetas y las gentes de mundo, es tan variada, tan enrevesada, tan simple y complicada a la vez, que me pierdo en ella. No solamente me desfigura, sino que me pone otra cara."


Paul Morand pone su elegante y precisa prosa al servicio de la voz de Coco Chanel para que el lector descubra sin intermediarios a la peculiar diseñadora que fue, a la complicada y tortuosa artista que brilló en el París de las décadas de los años 20 y 30. Chanel habla sin filtros, sin apenas orden, saltando apasionadamente de una idea a otra. Repasa su infancia, sus años con Capel, con Sert, con Iribe, con Westmister, sus ganas incansables de trabajar, la relación con sus empleados y sus clientes, su concepción de la moda, de la vida, de las personas... Chanel se desnuda para el lector, sin complejos, sin excusas ni justificaciones, furiosa y amarga algunas veces, sencillamente nostálgica otras. El aire de Chanel es un testimonio vibrante y seductor de un carácter extraordinario pero también el espléndido y privilegiado testimonio de una época y un lugar en el que coincidieron los mejores pensadores y artistas de la Europa del momento. Coco Chanel dictó la moda de dos continentes durante un cuarto de siglo y solo fue fiel a si misma. Autodidacta e incansable trabajadora, presumía de haberse ganado a pulso todo lo que tenía, pues nada era cuestión de suerte sino de esfuerzo. 

"Los libros han  sido mis  mejores amigos. Así como la radio es una caja de mentiras, cada libro es un tesoro. Hasta el libro más malo tiene siempre algo que decir, alguna verdad. Hasta las novelas más estúpidas son monumentos de experiencia humana. He estado con muchas personas muy inteligentes y de gran cultura; se han extrañado de mis conocimientos; aún se hubieran extrañado más si les hubiera dicho que había aprendido a vivir en las novelas."

Lector, si tienes curiosidad por escuchar la verdadera voz de Coco Chanel en estado puro, aquí la tienes. No te dejará indiferente.


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El aire de Chanel

jueves, 17 de enero de 2013

En casa de los Templeton de Mónica McInerney

En el pueblo de Castlemaine, Australia, los habitantes de Templeton House son considerados poco menos que excéntricos por no relacionarse con nadie, vivir en una mansión colonial y tenerla abierta al público con visita guiada y disfraces incluidos. A Gracie, la pequeña de los Templeton, le encanta su familia y su casa y no le importa hacer de guía colonial para los turistas. Charlotte, la hermana mayor, sueña con volar lejos y ver mundo, Audrey quiere ser una actriz de prestigio y el pequeño Spencer crece salvaje y feliz por los campos de alrededor de la mansión. La tía Hope, alcohólica impenitente, se encarga de amargarles la vida y espantar a los visitantes, y entre tanto desbarajuste, Henry y Eleanor intentan educar a sus hijos y salir adelante con sus problemas financieros. Todo es distinto en Templeton House, especial, anárquico, sin horarios, y todos son bienvenidos, si es que alguien se atreve a superar los prejuicios y se toma la molestia de ir a hacerles una visita. Sólo Nina Donovan y su hijo Tom, por un inesperado encuentro, traspasan el umbral del hogar de los Templeton y se atreven a entrar en la vida de esta caótica pero genial familia para quedar atrapados por siempre en el encanto de los Templeton.


En casa de los Templeton es una novela trampa, de esas que te atraen con una portada bonita, un título curioso y una sinopsis arrebatadora, y después, cuando empiezas a leerla, la curiosidad por saber qué fue de cada uno de los personajes, más que por el propio interés de la historia, no te permite dejar el libro. Pero una novela trampa no tiene por qué ser una gran novela. El punto fuerte de esta historia es el planteamiento inicial de una familia excéntrica, misteriosa, que intriga y atrae por su simpática locura, pero sobretodo es el excelente trabajo de la autora con sus personajes. Los protagonistas están bien dibujados, tienen solidez psicológica, profundidad y carácter propio. Sus diálogos, sus gestos, sus decisiones, todo está excelentemente marcado por la idiosincrasia de cada personaje. Y son estos protagonistas los que animan a seguir leyendo a un lector que, pasada la brillante primera parte del libro, siente que la trama pierde interés y calidad. La prosa de McInerney, quizás por una traducción injusta o quizás por méritos propios, es algo vacilante y rudimentaria en ocasiones; esto, unido a una trama que decae hacia la segunda mitad del libro y se hace algo lenta y repetitiva, le resta encanto a una historia que podría haber sido mucho más brillante gracias a sus estupendos personajes y al sentido del humor y de la espontaneidad de sus primeros capítulos (los Templeton en Australia). Atención al pequeño tesoro que supone la correspondencia de la familia.

Lector, aquí tienes una historia discreta que podría haber sacado más partido de sus estupendos personajes. Aunque si te apetece conocer a los Templeton entenderás dónde reside su encanto.


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En casa de los Templeton (en papel)
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domingo, 13 de enero de 2013

El secreto de Tedd y Todd de Fernando Trujillo

Aidan Zack se recuperó milagrosamente del brutal accidente en el que perdió a su esposa pero le resulta imposible seguir adelante con su vida. Reincorporado a su puesto como policía de homicidios, intenta resolver los misteriosos asesinatos que últimamente están asolando Londres. Pero nada parece tener sentido: algunas de las víctimas y de los sospechosos son idénticos, las armas que utilizan para atacarse entre si son extrañísimas, y un excéntrico millonario parece empeñado en tropezarse con él a cada paso de la investigación. En compañía de su compañero Lance y de Carol, una joven periodista que recibe información fundamental sobre el caso de una misteriosa fuente, Aidan intenta descubrir el motivo esta sucesión de crímenes y qué tienen que ver con las constantes averías del Big Ben ¿Quiénes son Tedd y Todd y qué quieren de él?


Confiesa Fernando Trujillo que, de todas las novelas que ha escrito, El secreto de Tedd y Todd es la única que ha creado enteramente a su libre albedrío, sin censuras ni modificaciones, ha puesto en ella todo lo que deseaba poner. Lo cierto es que el lector entenderá perfectamente sus palabras de advertencia cuando disfrute de las decenas de pequeñas historias individuales que contiene esta estupenda novela: un matrimonio que se pelea sin cesar, una hermosa novia a la fuga, unos reparadores de relojes desanimados, un padre más joven que su hijo, un amor que supera a la propia muerte, ...  Multitud de personajes divertidos, dramáticos, excéntricos, simpáticos, odiosos, tramposos, desfilan por las páginas de este libro con un desparpajo, un sincronizado sentido de la oportunidad y un calculado encanto que creará adicción en el lector más despistado. El secreto de Tedd y Todd, precuela de La prisión de Black Rock (aunque puede leerse de manera independiente de la saga), es un buen thriller fantástico que forma parte del universo particular de Fernando Trujillo, con sus interconexiones acostumbradas (atención al inicio del capítulo 23, que es el punto de partida de La guerra de los Cielos), y que se lee con avidez y sorpresa. Una idea argumental ingeniosa, unos personajes estupendos, una acción trepidante y la solvente, versátil y cada vez mejor, prosa del autor, hacen de El secreto de Tedd y Todd una historia sorprendente que hará las delicias de cualquier lector en busca de evasión.

Lector, ¿te atreves a conocer a los inquietantes Tedd y Todd? Son los personajes más singulares de este autor de fértil imaginación y acción trepidante, y prometen dar mucho juego por largo tiempo.

También te gustará: La guerra de los Cielos; Sal de mis sueños; El secreto del tío Óscar

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El secreto de Tedd y Todd

miércoles, 9 de enero de 2013

Yo confieso de Jaume Cabré

Adrián Ardévol necesita hacer acopio de sus recuerdos, de todos ellos. Por eso quiere empezar por el principio, por la historia de su infancia, de sus padres, de la tienda de antigüedades y del terreno vedado del despacho de Félix Ardévol. Las tardes aburridas de domingo, el poco cariño que se respiraba en casa, la Lola Chica, el consuelo del sheriff Carson y de Águila Negra, un violín único instrumento de la certeza de sentirse culpable por la horrible muerte de su padre. Pero la historia de Adrián es también la historia de un antiquísimo odio entre Brocias y Muredas, de un monje arrepentido por la confesión de una inocente deshonrada que se suicida, de un hombre único con más de diez hermanos que sabe escuchar el susurro de la madera, de un maestro Storioni que renuncia al amor de su vida por el secreto de un violín único, de un seminarista que huye de Roma dejando atrás a un ángel. Adrián escribe sin parar, confiesa hasta el último recuerdo de su vida. Pero pese a su cerebro privilegiado, todavía hay oscuridad que escapa a su control, el gran mal de occidente: la corrupción del poder, la corrupción de la iglesia, la corrupción del alma humana.


Yo confieso es una novela que deja sin aliento. Es una sucesión de muñecas rusas en donde cada historia esconde otras, en un interminable juego de espejos que se repite casi hasta el infinito. Jaume Cabré dicta sus propias normas gramaticales y de puntuación para acercarse con maestría a un género oral reinventado, casi nuevo, una memoria que habla directamente con voz propia. Destaca el vaivén de las historias, la perfecta coreografía de traerlas a primer plano o difuminarlas a un segundo o a un tercero con un toque genial de escritura, de una frase para otra. El lector tiene la sensación de que la historia despega de las páginas y viene a su encuentro para después volverse a perder en el libro y reaparecer de nuevo unos capítulos más allá. Así las diferentes vidas se suceden, vienen y van, se entrelazan, siempre con la voz y el pensamiento de Adrián pero siempre distintas y pobladas de personajes, de injusticia, de un mal omnipresente en forma de hombres de fe asesinos y escépticos, de odios ancestrales, de pintadas racistas, de gestos fascistas, de instituciones represoras. Un mal que Adrián consigue obviar pero que pese a ello impregna cada una de las historias de su memoria y que el lector percibe como un mar de fondo que amenaza con tragarse todo.

Conseguir mantener la atención del lector durante casi 1.000 páginas sin flaquear en ritmo ni en calidad, es más una obra de ingeniería que no una novela. Jaume Cabré demuestra su talento, casi su genialidad, bordando una a una el sinfín de historias que forman el mosaico de la esencia de su protagonista con un ritmo rápido que atrapa desde la primera página. Sin duda, una de las grandes obras de la literatura de este siglo, que recoge sin complejos la Historia del siglo anterior desde el punto de vista una Barcelona burguesa.

Lector, abrir esta novela es sumergirte en un sinfín de historias encadenadas que te atraparan en su brillante telaraña. Una construcción sorprendente y magistral del gran Jaume Cabré.


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lunes, 7 de enero de 2013

Su chico de alquiler de Mayte Esteban

Paula tiene una familia complicada, pocas ganas de estudiar sociología y un puñado de buenas amigas. Cuando su padre, a punto de casarse por cuarta vez, la llama por teléfono para pedirle que acompañe a sus hermanastras pequeñas a buscar vestidos para la boda, se inventa una excusa a toda prisa: que ha quedado con un chico. Paula no tiene novio y no le interesa ningún chico de su clase, así que tiene que improvisar inmediatamente un buen plan para que su excusa sea creíble y aparecer acompañada en la boda de su padre. Javier va a la misma clase que Paula, pero nunca se han fijado el uno en el otro. De hecho, ninguna chica suele fijarse en Javier, quizás porque es un desastre o porque siempre interpreta, muy a su pesar, un papel de payaso del grupo del que ya está muy cansado. Cuando su trabajo de repartidor de libros le lleva hasta una agencia de contactos, un malentendido lo pone en nómina de una cita inesperada.



Su chico de alquiler es, hasta la fecha, la novela más juvenil de Mayte Esteban. La clave de la trama es la trepidante relación de sus dos protagonistas, Paula y Javier, con sus tira y afloja, y ese tango apasionado y divertidísimo que trae de cabeza al lector. El laberinto familiar de Paula, los equívocos estrafalarios de comedia de enredo, los encontronazos de los protagonistas, la química entre los dos y los diálogos frescos, rápidos e ingeniosos, son varios de los puntos fuertes de esta estupenda novela de enredos amorosos. Pero aunque este ritmo de comedia funciona —y funciona muy bien— Su chico de alquiler sería una novela sin alma si no fuese por la buena construcción de Paula y Javier: la energía de Paula, su pasión, su seguridad, su fuerza, en contraste con la tristeza de Javier, su inseguridad, sus ganas de cambiar, su anhelo por compartir. Al contraponer el carácter de sus carismáticos personajes, Mayte acentúa lo disparatado de una relación tan accidentada y tan llena de engaños y ficciones, pero también consigue que el lector se quede fascinado por la fuerza de dos opuestos que, pese a todo, se atraen sin remedio. En conclusión, Su chico de alquiler es una ficción juvenil con mucha garra y encanto, que sorprende por su frescura y su sinceridad, pero también por esos ecos estupendos de La fierecilla domada o de las comedias de enredo de Howard Hawks o Blake Edwards. Y es que Mayte Esteban tiene muy claro el secreto de la mejor comedia: el ritmo.

Lector, olvídate un ratito de las preocupaciones y disfruta con los avatares de Paula y Javier, verás qué torbellino.

También te gustará: El medallón de la magia; No vuelvas a leer Jane Eyre; Un haiku para Alicia

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Su chico de alquiler

miércoles, 2 de enero de 2013

Mr. Rosenblum sueña en inglés de Natasha Solomons

Jacob Rosenblum y su esposa Sadie consiguen escapar de Berlín en 1937 y desembarcar en Inglaterra. Los oficiales de inmigración les entregan una lista sobre cómo integrarse en la sociedad inglesa (cómo vestirse, cómo hablar del tiempo, cuándo tomar el té), que Jacob sigue punto por punto y va ampliando a la luz de su experiencia en su nuevo país. Ocho años después de la Segunda Guerra Mundial, Jacob se ha convertido en Jack, tiene una niña preciosa totalmente inglesa y un próspero negocio de alfombras de alta calidad, y aunque Sadie arrastra la tristeza de haber perdido a toda su familia en Alemania, ha vuelto a cocinar. Pero el sueño del señor Rosenblum sigue siendo poder hacerse socio de un club de golf y parece que ninguno de los clubs ingleses está dispuesto a aceptar a un señor judío, por muy británico que éste se sienta. Dispuesto a cumplir su anhelo, Jack invierte todo su dinero en una pequeña casa en la campiña junto con unos terrenos asilvestrados que piensa convertir en su propio campo de golf con club incluido. Entusiasmado, inicia correspondencia con uno de los mayores expertos de golf del mundo anglosajón para solicitar su consejo y se pone manos a la obra. Pero pese a su encanto e ilusión, ni sus vecinos, ni el lord del lugar, ni el misterioso cerdo lanudo de Dorset parecen dispuestos a ponerle las cosas fáciles al señor Rosenblum.


Al igual que en la estupenda La viola de Tyneford House, Natasha Solomons vuelve a tirar del hilo de sus historias familiares para regalar al lector una novela extraordinaria llena de ternura, de ilusión, de superación pese a la desgracia, y de la mejor literatura. Solomons vuelve a descubrir al lector la difícil situación de los judíos alemanes que, pese a que lograron escapar del horror nazi y llegar a Inglaterra, siguieron estando señalados como enemigos y ciudadanos de segunda. Pero el protagonista de Mr. Rosenblum sueña en inglés tiene un espíritu indomable y no está dispuesto a dejarse arrinconar por ningún inglés racista. La mejor arma de Jack Rosenblum es su tesón pero también su mirada inocente, una voluntad inquebrantable por ver siempre lo mejor de los demás y obviar el rechazo racial que encuentra a su paso. Es un personaje empeñado en ser feliz, así como su esposa Sadie está empeñada en todo lo contrario, que sigue adelante con los planes de hacer realidad sus sueños. Su fuerza es tan contagiosa que pronto halla aliados allí por donde pasa, como Basset o Curtis o el mismo cerdo lanudo, y al final, aunque todo parezca imposible, a punto de derrumbarse, las cosas salen bien (aunque no como esperaba).

Leer a Natasha Solomons es un placer, no solo por el encanto y el cálido humor de sus historias sino también por su estilo personalísimo y cuidado que dota a cada palabra de precisión y sensibilidad calculadas. Sus diálogos son geniales, tocados por la flema británica de sus personajes, y sus situaciones y personajes están llenos de colorido, de originalidad y de una excentricidad que atrapa al lector sin condiciones. Narrar las peripecias de los judíos exiliados a Inglaterra en los años 30 del siglo pasado, sin caer en el melodrama pero con cierta mirada crítica, hacen de sus dos novelas historias únicas, delicadamente humanas y apasionadamente distintas.

Lector, no te pierdas la oportunidad de formar parte de la construcción del campo de golf más accidentado de toda Inglaterra. Únete a Jack en una noche estrellada y descubre si todavía eres capaz de creer en los cerdos lanudos de Dorset.

También te gustará: La viola de Tyneford House; El mayor Pettigrew se enamora; La hija de Robert Poste

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Mr. Rosenblum sueña en inglés