lunes, 29 de julio de 2013

Septiembre, mes de los libros sobre libros

Desde los blogs Momentos de silencio compartido, Libros que hay que leer y Juntando más letras nos llega una invitación muy tentadora para compartir durante todo el mes de septiembre: dedicarlo a la lectura de libros que tratan sobre libros, sobre escritores, lectores, librerías o sobre el proceso de creación literaria. Resumiendo, septiembre va a ser el mes de la metaliteratura en la blogosfera, ¿te apuntas?


A continuación dejo los enlaces a las entradas que han publicado los tres blogs responsables de la iniciativa, dónde explican con detalle en qué consiste el mes temático (leer al menos un libro sobre metaliteratura) y proporcionan una buena lista de títulos y sugerencias.

Momentos de Silencio Compartido
Libros que Hay que Leer
Juntando más Letras

También podéis consultar esta entrada que publicó en su día el blog El Búho entre Libros sobre metaliteratura, también adjunta una lista de posibles títulos.

El mejor de los remedios para que la vuelta de vacaciones no sea tan dura reside en la buena compañía: libros y lectores.

Aquí iré poniendo los enlaces a las reseñas de los libros que lea para el mes temático de septiembre:

La buena novela de Laurence Cossé
El gran retorno de Daniel Sánchez Pardos
Una biblioteca de verano de Mary Ann Clark Bremer
El devorador de libros de Rebecca Makkai

viernes, 26 de julio de 2013

El constructor de árboles de Chris Howard

Después de la Oscuridad que asoló el Viejo Mundo, no queda ni una generación de humanos sobre la tierra que recuerde haber visto un árbol. Nada crece sobre la tierra y aire se ha vuelto irrespirable, acortando la vida de las personas. El único alimento y combustible es el maíz genéticamente tratado por la única compañía que lo domina todo, GenTech. Banyan es un constructor de árboles: recoge chatarra y, a cambio de comida y combustible para su vehículo, recrea esculturas semejantes a los árboles para los ricos que quieren adornar sus yermos jardines. Banyan aprendió de su padre, un experto constructor de árboles que un día desapareció secuestrado por unos misteriosos hombres cerca de la ciudad de Vega. Cuando Frost contrata a Banyan para que le construya un jardín, el chico descubrirá que quizás las leyendas sobre Sión, una tierra dónde todavía crecen árboles, podrían ser ciertas. Y, más importante todavía, podría ser el lugar en dónde sigue secuestrado su padre.


El constructor de árboles es un ecothriller con un planteamiento brillante y una idea de inicio sobrecogedora: nada crece sobre la tierra y casi no queda esperanza para el ser humano. Una distopía catastrofista que destaca por su originalidad y por la belleza de las creaciones del constructor de árboles. La recreación de un mundo sin seres vivos (aparte de humanos, langostas y maíz artificial) es un punto de partida bien tramado que constituye un escenario inigualable para las trepidantes aventuras de Banyan en busca de su padre. Sin embargo, la novela tiene algunos puntos débiles que no pasarán desapercibidos al lector, como su prosa algo vacilante y poco homogénea en algunos pasajes; el comportamiento absurdamente errático en algunos momentos del protagonista; la súbita desaparición del villano en las primeras páginas sin dejar rastro ni explicaciones; o la confusa resolución de algunos de los misterios de la trama. 

Chris Howard es bueno planteando situaciones y personajes, genial en las escenas de acción y desbordante de imaginación en su opera prima. Pero quizás sería conveniente que puliese un poco su prosa, además de concretar con más nitidez la narración de algunas situaciones, y limar asperezas para que las piezas del puzle argumental que tan bien plantea encajen con menos confusión para el lector. En definitiva El constructor de árboles es una novela entretenida, incluso absorbente en algunos capítulos, que gusta por su imaginativa puesta en escena y por la evocadora belleza de muchas de sus descripciones (así como por el oficio de su protagonista) pero cuya trama empalidece un poco cuando se entra en detalle en su lectura.

Lector, aquí tienes un entretenido ecothriller que juega con una posibilidad que por desgracia estamos barajando en la actualidad: la destrucción del medio ambiente.


Esta reseña ha sido publicada originalmente en el blog Momentos de Silencio Compartido como colaboración en la iniciativa de Equipo de Redactores.

Gracias a la editorial Minotauro (Planeta) por el envío del ejemplar.

Si quieres conseguir un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
El constructor de árboles

sábado, 20 de julio de 2013

Mystic city de Theo Lawrence

Aria Rose ha sufrido una grave pérdida de memoria y muchos de sus recuerdos más recientes se han borrado de su mente. Desorientada, insegura y extraña en medio de su fiesta de compromiso, se pregunta cómo es posible que no recuerde casi nada del que en unos meses se convertirá en su marido: Thomas Foster. Los Rose y los Foster llevan décadas enfrentados por un profundo odio, disputándose la alcaldía y el control de la ciudad de Nueva York, por eso su futuro matrimonio sienta un precedente único de acercamiento entre las dos familias. Las elecciones están próximas y el inesperado enlace de Aria y Thomas ha propiciado que los dos clanes unan esfuerzos y presenten un único candidato común para hacer frente a Violet Brooks, una mística registrada que promete igualdad de derechos para todos los ciudadanos y mejoras salariales y sociales para todos los habitantes de las Profundidades. El cambio climático ha trastocado el planeta y gran parte de la Tierra se ha inundado. En Nueva York, los misticos (personas con poderes) ayudaron a construir una nueva ciudad elevada, las Atalayas, en donde viven las clases más adineradas con todo lujo y aire acondicionado. El suelo de la antigua ciudad está prácticamente inundado, surcado por gondoleros y habitado por las clases más pobres y los enfermizos y marginados místicos, obligados a drenar sus poderes desde que fueron considerados peligrosos para los humanos. Por eso el liderazgo de Violet es tan importante y está uniendo a los más desfavorecidos en una causa común; por eso los Rose y los Foster tienen tanto empeño en unirse contra ella y su revolución; por eso el matrimonio de Thomas y Aria es inaplazable, pese a la sospechosa pérdida de memoria de Aria y a sus esfuerzos por seguir las pistas del puzle en el que se ha convertido su pasado más reciente.



Los Rose y los Foster, cual Montescos y Capuletos, llevan años enfrentados en las Atalayas. La boda de Aria Rose y Thomas Foster parece que va a acabar con ese enfrentamiento. Pero Mystic city no es Romeo y Julieta porque Aria no está dispuesta a aceptar su destino sin encontrar la respuesta a su pérdida de recuerdos (aunque estas lagunas en su memoria quizás son la parte más predecible de la novela) y, en las Profundidades, una tercera familia tiene todavía mucho qué decir al respecto. Mystic city es un estupendo thriller, a medio camino entre la distopía y el romance paranormal, que se disfruta por su original trama y por el encanto e inteligencia de su protagonista. Aria Rose ofusca a cualquier otro personaje, incluso a Thomas o a Hunter, por su determinación y su brillante personalidad, y casi diluye en la anécdota a algunos secundarios sosísimos como sus amigas o su hermano. El complot contra Aria, un amor prohibido, la delicada situación política del momento, el contraste entre la población de las Atalayas y las Profundidades, los rebeldes y los agentes dobles, o la manipulación de los poderosos y el control de la información son alguno de los puntos fuertes de una trama que mantiene el ritmo y el suspense desde principio a fin, con el colofón de un clímax final trepidante (aunque algo precipitado). 

Mystic city es la primera novela de Theo Lawrence, un debut más que notable. La prosa de Lawrence es estupenda, compleja, rica y contundente, otro buen ejemplo de que la literatura juvenil también puede ser de calidad. A través de la voz de Aria, en primera persona del presente, la narración resulta siempre envolvente y muy dinámica, sin conceder ni un respiro al lector, que se ve arrastrado de capítulo en capítulo en alas de la intriga y el entretenimiento. Pese a que las lagunas de memoria de Aria finalmente se resuelvan de manera algo predecible y que el final resulte un poquito precipitado (¿quizás habrá una segunda parte?), Mystic city es una estupenda novela sobre amores prohibidos y luchas por la igualdad social y racial que atrapará al lector desde las primeras páginas por su buena prosa, su trepidante ritmo y su original planteamiento.

Lector, diseña tu propio plan rebelde de evasión de las Atalayas a las Profundidades y disfruta de una aventura impecablemente narrada. La literatura juvenil original y de calidad existe.

Gracias a la editorial Montena por el envío del ejemplar.

También te gustará: La puntuación; Nunca me abandones; Los juegos del hambre

Si quieres conseguir un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
Mystic City (para Kindle)
Mystic City (en papel)

Esta reseña ha sido publicada originalmente en el blog Momentos de Silencio Compartido como colaboración en la iniciativa Equipo de Redactores.

miércoles, 10 de julio de 2013

El encanto del cuervo de María Martínez

Cuando por fin parece que las cosas van bien para Abby y su madre, un extraño encuentro con un hombre que dice reconocerla desencadena un terrible accidente. Sola y aturdida, a Abby no le queda más remedio que aceptar la hospitalidad de su padre, Aaron Blackwell, un personaje misterioso y distante del que hasta la fecha ella apenas había conocido nada. La mansión Blackwell, en el pequeño pueblo de Lostwick, se convertirá en su refugio y pronto se adaptará a su nueva vida. Arropada por sus recientes amigos, Damien y Diandra, Abby empezará a asistir a clases en el instituto del pueblo pero todo se volverá del revés cuando tropiece con Nathan Hale, un chico peligroso que lleva el estigma de la traición de su padre a la comunidad. Y es que Lostwick guarda secretos terribles entre sus fundadores: las siete familias que llegaron de Inglaterra huyendo de la caza de brujas del siglo XVII son mucho más de lo que parece a simple vista ¿Por qué es tan importante Abby para los Blackwell? ¿Por qué el chico Hale no es capaz de separarse de ella pese a su probada enemistad?


Un grimorio con hechizos tan poderosos como para vencer a la propia muerte. Sólo una llave puede abrirlo. Sólo la sangre de un linaje de brujas perdido en el tiempo puede leerlo. Sólo un Guardián puede proteger esa llave.

El encanto del cuervo es una estupenda novela sobrenatural sobre brujos, hechizos ancestrales, misterios, maldiciones, y una espesa red de mentiras y equívocos tejidos a lo largo de los años. Con un argumento sólido y bien pautado, un ritmo trepidante in crescendo, una tensión bien resuelta entre sus personajes y un acertado equilibrio entre romance y thriller sobrenatural, la historia seduce y convence a medida que se suceden los capítulos. Gracias a su acertado prólogo, la autora consigue implicar al lector desde el  principio en el secreto principal, haciéndole partícipe de la verdad sobre el pasado, de manera que los personajes y hechos posteriores resultan mucho más interesantes. Al dotar al lector con alguna de las claves del misterio, no sólo se consigue su atención y se le salva de sentirse defraudado por una posible trama simplista, sino que además se le cambia la percepción de algunos personajes. Se trata, sin duda, de una concesión a la inteligencia del lector (juvenil no es sinónimo de simple), a su activa participación en la resolución de la historia, que no todas las novelas del género saben solventar de manera tan brillante. El baile de sombras sobre las familias de Lostwick, la oscuridad de los Hale o la ambigüedad de Seth, también juegan un papel importante en la misteriosa atmósfera de la novela y sus bien construidos personajes.

María Martínez ya demostró en Pacto de sangre (Almas oscuras I) que su prosa era tan buena como para conseguir dar credibilidad, encanto, e incluso frescura, a cualquier historia, incluso a una de vampiros y hombres lobo después de la moda que desató Crepúsculo y convirtió a cualquier otra historia sobre el tema en algo repetitivo. En El encanto del cuervo, la autora vuelve a hacer gala de un léxico extenso y cuidado, de un estilo sencillo, personal y flexible, que convence al lector de que tiene entre las manos una historia bien escrita y solvente. Destaca su buen sentido del ritmo, sus diálogos distendidos, a veces ingeniosos y nunca forzados ni artificiosos, sus precisas descripciones y su talento para recrear atmosferas y enfrentamientos entre antagonistas. María Martínez aporta calidad y frescura al género sobrenatural, buenas tramas y excelentes personajes muy bien perfilados, con profundidad (atención a la fuerza e inteligencia de su protagonista femenina).

Lector, si crees que ya lo has visto todo en novela sobrenatural juvenil el talento y la inteligencia de esta autora te va a sorprender.

Muchas gracias a Ediciones B por el envío del ejemplar.

También te gustará: El medallón de la magia; Sal de mis sueños; El clan de la loba

Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
El encanto del cuervo

Esta reseña ha sido publicada originalmente en el blog Momentos de Silencio Compartido como colaboración en la iniciativa de Equipo de Redactores.

lunes, 8 de julio de 2013

Undead and unwed by Mary Janice Davidson

Betsy Taylor ha tenido un día espantoso: ha llegado tarde a trabajar, la han despedido, su gato se ha escapado y ha muerto atropellada por un coche. El despido no le preocupa demasiado porque sabe que ninguna empresa puede sobrevivir sin sus secretarias, pero cuando se despierta dentro de un ataúd en medio de una funeraria le entra el pánico, ¿es un zombi? No, Betsy es un vampiro. Y no cualquier vampiro: es la reina de todos los vampiros, lo que le otorga superpoderes. Después de recuperar sus queridísimos zapatos de marca (robados por su insoportable madrastra o "stepmonster") y convencer a sus padres de que ser una no-muerta tampoco es para tanto, Betsy intenta volver a su vida normal como si nada hubiese ocurrido, pero eso parece imposible. Nostro, el líder de los vampiros quiere eliminarla y Eric Sinclair intenta reclutarla para luchar contra él. Por si eso fuera poco, sus amigos, Jessica y Marc, tienen planes para convertirla en una heroína que lucha contra los delincuentes en la oscuridad de las calles ¿Por qué no pueden todos dejarla en paz? Qué difícil es la vida de una reina vampiro.


Undead and unwed es una historia que funciona siempre que se lea como una sátira de las novelas de vampiros y romance sobrenatural. Su protagonista es una pija algo insoportable al principio, solo preocupada por sus Manolo, que se ríe sin reparos de todos los clichés vampíricos: amos malvados vestidos con capa, esclavos vampiros sirviendo al amo malvado en lugar de vivir sus propias vidas, escenas de sexo a diestro y siniestro sin venir a cuento, la belleza musculosa del héroe, etc. La parodia funciona porque está hecha con gracia y sutileza, y porque las ocurrencias y las rápidas contestaciones de Betsy tienen chispa y buen ritmo. El inglés es algo más complicado que el de las lecturas anteriores, sobre todo en el caso de los diálogos que contienen muchos juegos de palabras, jerga y contracciones.

Lector, una comedia divertida y ligera que funciona a modo de scary movie literaria.

También te gustará: A kiss before dying; Caramel and Magnolias; Mrs. Tuesday's departure

Si quieres conseguir un ejemplar, haz clic en los siguientes enlaces: 
Undead and unwed (para kindle)
Undead and unwed (en papel)

Esta es mi cuarta lectura en inglés para el reto de Isi, Keep calm and read 10 books in English

miércoles, 3 de julio de 2013

Las voces bajas de Manuel Rivas

El primer recuerdo se remonta a la casa del barrio coruñés de Monte Alto, abrazado a su hermana María, apenas dos o tres años de edad. La madre trabajaba por entonces de repartidora de leche y el padre acababa de volver de La Guaria, en América, una emigración breve en la construcción para aprender el oficio y conseguir el dinero necesario para comprar un pedazo de terreno en donde construir una casa. El terreno sería en pleno monte, allá por el Castro de Elviña, dónde aún la civilización no había llegado y donde Manuel tenía serias dudas de que lo fuese a hacer algún día. Construirían una casa única y extraordinaria en donde el frío y las goteras solían colarse cada vez que el hombre del tiempo, Mariano Medina, señalaba el mapa de su hogar con el puntero desde la televisión en blanco y negro de la tasca de Leonor. Y en los recuerdos más antiguos, los abuelos y los tíos, las infancias de los padres. El abuelo materno allá por Corpo Santo, a punto de ser prendido por los monstruos una noche nefasta a vueltas del verano del 36; y el tío barbero contador de historias, y el saxofón del padre, y colegio...


"Las voces bajas es la novela de la vida. Son las voces de los niños, las mujeres que hablan solas, los emigrantes, los muertos, los animales... Las voces de los que no quieren dominar y se alimentan de palabras y cuentos."

Manuel Rivas le lleva la contraria a ese principio que dice que la Historia la escriben los vencedores, porque las voces bajas, las voces pequeñas y cotidianas, también contribuyen a hacer Historia pese a que a veces sea necesario mirar con detalle por entre las líneas de la versión oficial. A modo de autobiografía, el autor recuerda su infancia y la de su hermana María, repasando con encanto y buen humor a los familiares que conformaron parte de ese paraíso inquieto. Un padre con vértigo que construye en las alturas, una madre que habla sola y se solaza en los libros, tíos soñadores, maestros distintos, abuelos con hechuras de héroes invisibles porque, en plena guerra civil y posterior dictadura ¿dónde podían estar los héroes sino disimulados con las sombras? Personas singulares todas ellas, con la importancia de lo cotidiano y su singularidad, aportan sus voces y conforman parte del universo de Manuel Rivas pero también forjan parte de la Historia que sucede; quizás bajito y como sin importancia, con modestia, con disimulo, con su granito de arena, pero un rumor creciente que se convierte a veces en puro grito de libertad.

Las voces bajas es un libro lleno de recuerdos, de ternura y cariño (pero sorprendentemente libre de saudade), que engancha al lector desde el principio por la fantástica manera de contar de Manuel Rivas. La prosa concisa e incisiva del autor, su marcado estilo, su léxico rico y a la vez tan propio, brilla como nunca en estos recuerdos de infancia y juventud que acaban siendo universales, precisamente por el valor incalculable (un potosí, que diría el padre de Rivas) de las voces que le acompañan. Sin duda, un libro de los que deja al lector un poquito huérfano y desamparado cuando lo termina.

Lector, descubre el valor precioso de las voces bajas, esas que nos acompañan desde pequeños y que hacen Historia aunque a los vencedores les pese.


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lunes, 1 de julio de 2013

Último otoño en París de Milagros del Corral

Eva León, una inteligente joven madrileña con ganas de cambiar el mundo, se incorpora como directora en el área de lucha contra la pobreza de una Organización del sistema de las Naciones Unidas en París. Pero su ilusión y su entusiasmo pronto toparán con la intrincada realidad de la Organización: burocracia laberíntica e interminable, politiqueos y trepas, desconocimiento entre departamentos, proyectos absurdos... Por suerte, Eva no es de las que se rinden fácilmente y con el apoyo de su equipo pronto propone la Alianza Global, un sistema de asesoría y ayuda a los colectivos más desfavorecidos que englobe en un todo el mosaico de proyectos sin relación que su gente ya llevaba a cabo, y que cambie la estrategia de ayuda con el lema de "no vamos a darles más peces, vamos a enseñarles a pescar". Mientras empieza a destacar en la Organización por su iniciativa y su sinceridad, Eva descubre París, hace nuevos amigos e, inesperadamente, también acaba rendidamente enamorada de uno de sus compañeros.


Cuenta Milagros del Corral que Último otoño en París es su homenaje a la labor realizada por los funcionarios internacionales y está inspirada en su propia experiencia en Naciones Unidas durante más de dieciséis años. No se sabe cuánto de ella misma tiene su protagonista, Eva León, pero lo cierto es que el lector se quedará boquiabierto con lo que cuenta la autora sobre el funcionamiento de la Organización y las estupendas anécdotas del libro. Y es que Último otoño es París es una estupenda novela, divertida, sorprendente e inteligente, sobre el difícil camino del entendimiento entre las naciones (y las personas) y la labor titánica de los hombres y mujeres que todavía creen en que todos merecemos la oportunidad de tener una vida digna.

"No habrá paz mientras la pobreza, la injusticia, la desigualdad y el fanatismo sigan campando por sus respetos. Les hará falta inspiración, mucho trabajo e imaginación para encontrar el camino; el terrorismo es una nueva lacra con la que no habíamos contado, que amenaza con dislocar el mundo."

Desde 1998 hasta 2004, cuando la protagonista abandona la Organización, Milagros del Corral relata, entre pinceladas de ficción, cariñosa sátira, y cierto tono de optimista humor, la sorprendente experiencia de Eva León en las Naciones Unidas: desde la ausencia de ordenadores en las oficinas en 1998 hasta los casos de intento de estafa y de espionaje, pasando por los accidentados viajes diplomáticos a países en desarrollo y la aparición del terrorismo internacional como factor desestabilizador de todo el sistema tradicional; un sinfín de anécdotas y proyectos que mantienen al lector sorprendido y interesado desde las primeras páginas. Jerga administrativa y burocracia interminable, dinero desperdiciado en monstruosos organigramas, sucesivos recortes presupuestarios que proponen menos proyectos sobre el terreno y más conferencias (como si la teoría fuese a dar de comer a los niños hambrientos del mundo) o dinero mal invertido en proyectos absurdos (atención a la anécdota de la biblioteca de libros alemanes en Camerún), son algunos de los obstáculos que la autora desvela como escollos a superar en los últimos años del siglo XX en el mundo de la cooperación internacional.

La prosa de Milagros del Corral resulta amena y brillante, con un léxico amplio y cuidado y un buen criterio a la hora de obviar descripciones innecesarias. sus personajes son vivaces, bien construidos y llenos de vida; a lo largo de la novela constituyen un mosaico colorido de personalidades y nacionalidades distintas que dotan de mucho encanto y riqueza a la trama principal. Pese a que la historia de amor prometida en la contraportada casi queda empalidecida por el apasionante interés de la trama principal, y que el epílogo resulta prescindible, Último otoño en París es una inteligente novela sobre la labor de los funcionarios internacionales y los esfuerzos de Naciones Unidas por encontrar un nuevo modelo de diálogo válido para la paz y el entendimiento. Divertida, enternecedora, simpática, valiente y profética (atención a la reflexión de la autora sobre la absurda política de austeridad y el sinsentido final de la Organización y su reflejo en el inicio de la crisis del euro de 2006), Último otoño en París sorprenderá gratamente al lector por muchos motivos y le invitará a reflexionar sobre la necesidad de encontrar un camino distinto hacia la convivencia internacional.

Lector, no te dejes engañar por el título y la contraportada porque, aunque tiene historia de amor incluida, esta no es una novela únicamente romántica. Una historia para reflexionar y sorprenderse sobre las interioridades de las Naciones Unidas y su evolución de los últimos años. Muy interesante.

Muchas gracias a Ediciones Temas de Hoy por el envío del ejemplar.

También te gustará: A la caza del amor; La viola de Tyneford house; El desencuentro

Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
Último otoño en París (en papel)
Último otoño en París (para kindle)

Esta reseña ha sido publicada originalmente en el blog Momentos de Silencio Compartido como colaboración en la iniciativa de Equipo de Redactores.